lunes, 10 de diciembre de 2012

Y tú cómo estás?...

Qué tal queridas lectoras!, cómo están?, yo de maravilla porque simple y sencillamente así lo he decidido. Ayer preguntaba en twitter a mis followers de qué les gustaría que les escibiera esta semana y una de ellas me propuso algo que me pareció super interesante: las emociones. A lo laro de mi vida me he ido dando cuenta de que muchas veces en cuanto tiene uno alguna molestia física, acude al médico o si no al menos se automedica, no nos gusta tener dolores físicos, sin embargo, qué hacemos con los emocionales?, los encaramos inmediatamente?, no!, la gran mayoría de nosotros no lo hacemos. Yo tuve por ejemplo un tiempo en el que simple y sencillamente no le sabía ni poner nombre a sus emociones, me sentía mal o bien, pero no sabía exactamente si mal era triste, enojada o qué, o bien era contenta, tranquila etc. Y es que desde la infancia nos enseñan precisamente a eso, a pensar que alguna emoción es buena o mala, que si te enojas es malo, que si estás contento es bueno y entonces cuando salen las emociones “malas” pues no las expresamos como deben ser. A lo largo del tiempo me he ido dando cuenta de que más que emociones malas o buenas, hay emociones cómodas e incómodas y que la única forma de trabajarlas es hablándolas, diciendo por ejemplo, estoy enojada por tal razón, en el momento justo y no cuando ha pasado no se cuanto tiempo y ese enojo ya no es enojo sino ira, o estoy triste por X o por Y cuando tiene que decirse y no cuando ya tienes una depresión marca llorarás. Hay otra cosa super importante que a mi también me ocasionaba problemas, como no decía a tiempo lo que pasaba, resulta que cuando ya estaba hecha un nudo ya no sabía ni por qué estaba enojada o triste realmente! Y entonces venía el clásico: estoy enojada!, no tengo derecho a estarlo?, qué tú no amaneces de malas un día?, y esque en realidad nadie amanece de malas un día nada más porque sí, eso es una mentira vil. A qué me lleva el mal manejo de mis emociones?, entre otras cosas me lleva a las adicciones, así es queridas, tal como lo leen, como soy incapaz de manejar lo que siento lo adormezco tomando, drogándome, comiendo, no comiendo, comprando, haciendo ejercicio, aferrándome a una relación de pareja, etc, etc, etc, suena fuerte no?... La palabra adicto proviene del latin: a que quiere decir sin y dictus que quiere decir habla, por lo tanto, la palabra adicto es algo así como el que NO habla. Entonces, cómo se controla una adicción?, justamente hablando, para que entonces en lugar de adicto de conviertas en dicto. Te invito a que de ahora en adelante lleves una especie de diario en el que todos los días anotes tus emociones que experimentaste durante el día, qué las ocasionó y qué piensas hacer para modificar la manera en la que te sientes respecto a ellas si te hacen sentir incómodo. Verás que aprendiendo a poner nombre a tus emociones y hablándolas (ojo, no dije discutiéndolas ni echándolas en cara) empezarás a notar grandes diferencias en tu diario vivir, o cómo la ven?...a-Dios!

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