lunes, 10 de diciembre de 2012
Los santos días
Hola queridas lectoras, cómo están?, espero que de maravilla. Acabamos de pasar la Semana Santa (aunque dicho sea de paso, para mi todas las semanas, días, horas, minutos y segundos son santos) y muchos de nosotros utilizamos estos días para dormir, vacacionar, echar relajo, tomar el sol, comer más de lo habitual, etc., menos para reflexionar en la importancia de ellos.
Cada vez me considero una persona menos religiosa y más espiritual, de hecho pensé mucho para escribir este artículo y de antemano pido disculpas si alguien siente que toco fibras sensibles, no es en absoluto mi intención, es simplemente mi punto de vista, ok?
Desde que era niña, como buena católica escuchaba que Jesús había muerto por mi culpa, para limpiar mis pecados, incluso cuando voy a misa (porque sí me gusta ir y voy), hay una parte en la que uno literalmente se da golpes de pecho y dice: “por mi culpa, por mi culpa, por mi grande culpa”, entonces llegaba la Semana Santa y la verdad que muchos años yo llegué a sufrir cañón el cómo fue posible que a Jesús le hubiéramos puesto esa masacre y no acababa aparte de entender qué era lo que había logrado, incluso sí les confieso que algunas (muchas) veces le llegué a preguntar en mis meditaciones: Por qué así?, por qué ese horrible día de terror? Sentía como si yo lo hubiera vivido con Él cada viernes Santo…
Hoy en día la vida me ha dado la oportunidad de estudiar algunas cosas, entre ellas Un Curso De Milagros, que me ha abierto (y me ha hecho recordar) la verdad, y hoy vivo esos días no con dolor, sino con gran amor en mi corazón, hay una parte de este libro en el que dice: “No se te pide ser crucificado, lo cual fue parte de lo que yo aporté como maestro, se te pide únicamente que sigas mi ejemplo cuando te asalten tentaciones mucho menos extremas de percibir falsamente, y que no las aceptes como falsas justificaciones para desatar tu ira”. Y qué son estas tentaciones de percibir falasamente? Ah pues muy fácil, (al menos de explicar, porque de llevar a la práctica ya es otro rollo jajaja): tú, yo y hasta quien más gordo te cae en la vida, somos luz, somos amor, todo lo que percibes que no refleja esto (el amor), simple y sencillamente son percepciones falsas, son ilusiones, Dios te hizo a imagen y semejanza de Él, vamos a imaginarnos una fogata enooooooorme, y tú alma es una chispitita de esa fogata, entonces, tú eres amor y Dios es amor. Pero cuántas veces en la vida, nos sentimos atacados, y entonces lejos de inentar calmar las cosas lo que hacemos es que justificamos nuestro actuar para soltar un golpe aún más fuerte?, ya sea emocional, físico y hasta espiritual!, muchas! Bueno, al menos yo sí, muchas. Y fíjense el mensaje tan bonito que nos deja este gran maestro que es Jesús, en mis resumidas palabras es: si yo aguanté con amor una crucifixión, entonces a ti qué te cuesta por muchísimo menos en tu diario vivir no hacerla de emoción tan fácil?, qué te cuesta dar amor en lugar de odio?, qué te cuesta dar amor en lugar de miedo?. Te invito a que hagas por las noches durante toda esta semana un pequeño inventario de las veces en el día en que actuaste con ira o con miedo y poco a poco lo vayas haciendo más consciente en tu diario vivir para ir cambiando de a poquito en poquito esas reacciones, verás que vas mejorando tu vida y también las de los que están a tu alrededor, o cómo la vez?, Abrazo de luz!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Tienes algún comentario?