Hace unos días me dijo mi amigo César: Gaviotita, ¿por qué no escribes un artículo sobre la prudencia?, me interesa leer algo de ella, y pues pensé: ¿por qué no?...han pasado como dos semanas después de eso y nada de artículo de prudencia... mi mente se pone en blanco ¿y saben por qué?, ¡porque no se con qué se come eso de la prudencia!...La verdad es que soy una persona que si alguien me tuviera que definir podría decir mil cosas de mi, menos que soy prudente...y no me mal interpreten, no es que no piense las cosas y las diga por decirlas, de hecho cuando las digo, lo hago con plena conciencia de lo que estoy haciendo, ni que no sepa guardar un secreto, ya que si alguen me pide que guarde un secreto de hecho tengo muchos, muchos secretos guardados de muchas personas que JAMÁS diría pero ni una pequeña pista, casi como en secreto de confesión pues...soy una tumba. Pero en mi diario vivir...simplemente digo las cosas a chile, como las pienso y las siento...ah qué trabajo me cuesta aplicar la de que calladita me veo más bonita, y sí, la verdad me veo más bonita (y eso que soy bella, imagínense!, ja,ja), pero pues simplemente es parte de mi personalidad el decir las cosas como van.
Según el diccionario, la prudencia "es el valor que nos ayuda a reflexionar y a considerar los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones, teniendo como resultado un actuar correcto en cualquier circunstacia".¿Que si mi actuar a lo largo de mi vida ha sido el correcto en cualquier circunstancia?, definitivamente no, ¿pero saben qué? ¡de más del 90% del actuar de mi vida no me arrepiento!, entonces me pregunto yo, ¿Será que además de imprudente, soy cínica?, ja,ja, no se...
Pienso que vivimos en una sociedad en la que estamos demasiado "sensibles", en mi ciudad por ejemplo, todo mundo cuida el que dirán, pero yo pienso que muchas veces eso no es prudencia: es simple hipocresía, porque la verdad es que corren más gacho los chismes, se inventan más cosas, pero como todo es "para que nadie se entere" pues vivimos en la falsedad total y absoluta.
El decir las cosas tal como van a mi toda mi vida me ha acarreado problemas: en la escuela, en los trabajos, en los grupos sociales, en mis relaciones personales, etc. Conozco a personas no prudentes, sino lo que le sigue: extra prudentes. Mi esposo por ejemplo es la persona más prudente que hay en la vida, todo lo piensa mil veces antes de hacerlo, las repercusiones, las interpretaciones,etc. etc. y por obvias razones ya se imaginarán que siempre me trae en jaque y yo a él, pero yo simplemente no puedo volverme Doña Prudencia... y mi pregunta del día de hoy para que tal vez más adelante sí pueda yo escribir algo más serio e interesante sobre la prudencia es: ¿La prudencia nace o se hace?, ¿Será que alguien que lleva más de 20 años siendo poco prudente, de la noche a la mañana puede convertirse en la prudencia andando?, ¿o será que ya no tenemos remedio los imprudentes como su servidora?...
a-Dios.
lunes, 23 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
