jueves, 12 de febrero de 2009

La pendejada contra la estupidez

Ya se, suena medio pelado el título de mi publicación de hoy, pero elegí este título para basarme en una conferencia en la que estuve hace algunos días acerca de espiritualidad, sí, aunque ustedes...no lo crean.
Y esque en estos momentos al escuchar la palabra espiritualidad nos es imposible no recordar las recientes "gracias" del padre Marciel Maciel, ahora resulta que hasta concubina e hija tenía el "señorón de los millonarios de Cristo", perdón, de los legionarios de Cristo. Yo creo que lo que nos da tristeza a los mexicanos es la hipocresía, yo me considero una persona sumamente católica, pero da tristeza ver cómo por una persona la llevan todos los sacerdotes y de paso los creyentes, he escuchado a mucha gente decir, ya ves?, pinches padrecitos valen madre, todos son iguales, y eso resulta totalmente falso desde mi punto de vista.
Conozco varias señoras de la alta sociedad aquí en mi hermoso rancho de cantera y plata que pertenecen a este selecto grupo católico de los Legionarios de Cristo y el Opus dei y esas ondas y simplemente creo que si Jesucristo viera que están utilizando su nombre para hacer una Legión de este tipo, se volvería a morir sin necesidad de que lo crucificáramos. Es cierto que el que esté libre de pecado que lance la primera piedra, y yo no he sido ni soy una blanca gaviotita en mi diario vivir, pero da tristeza ver como estas personas simplemente no aceptan a una persona si no está dentro de su "perfil" o sea, que tenga buena lana, un carro de cierto tipo, que tengan a sus hijos en determinada escuela obviamente de su "nivel" y que le deje dinero oooobvio a su Legión, que se confiesen sólo con los sacerdotes autorizados para confesarlos!, de hecho algunos hasta van a Estados de la República cercanos porque los sacerdotes de aquí no están certificados para escuchar sus pecados de gente fina en una confesión (que son los mismitos o peores que los de todo ser humano), niveles tan absurdos como el de una señora que conozco que imparte clases de catecismo, pero si van niños que se vean prietitos o medio jodidos no los acepta!, o sea!, jamás llevaría alguno de mis hijos a que esta señora le hable de Dios. En fin, a lo que voy con esto es a que da mucha tristeza que un grupo tan "selecto" de la sociedad como es este conformado por las "buenas conciencias" como las describe Carlos Fuentes en su tan conocido libro del mismo nombre, sea capaz y esté educado para hacer ese tipo de desplantes si comenzando con su líder, es pura falsedad. Desde luego no generalizo y no todos los miembros de este grupo deben de ser así, pero tristemente demeritan no solo a su orden, legión o como se le llame, sino a toda la religión cristiana y eso es lo absolutamente injusto (como todo en la vida, ya lo se).
Yo quisiera hacer este momento referencia al responsable del título de mi escrito de hoy: El Padre Luis, es un hombre que nació en verdad para ser sacerdote, querido por la inmensidad de católicos de mi Estado, ha estado al borde de la muerte miles de veces, tiene lupus, diabetes, ya no le funciona el hígado, en fin, está vivo de milagro literalmente y sufriendo esto desde hace 20 años y nunca, jamás lo he visto con una mala cara, siempre está bromeando, siempre tiene una palabra de aliento para uno, tiene un comedor para personas sin recursos, ha construido iglesias en zonas muy pobres de nuestra ciudad y sin lugar a dudas es una de las personas que han sido pilar en el poquísimo desarrollo espiritual que pueda yo tener.
Hace unos días en una plática que dio este sacerdote en mi grupo de autoayuda nos comentaba que hay dos tipos de personas que pecan: los pendejos y los estúpidos. Los pendejos son aquellos que no saben lo que hacen, o sea, la van regando por la vida pero no tienen conciencia del daño que hacen ni del que se hacen a si mismos y por otro lado los estúpidos son los que saben perfectamente lo que hacen pero simplemente les vale y los siguen haciendo. Ciertamente es más fácil encausar y ayudar a un pendejo que a un estúpido, ya que si el pendejo abre los ojos y cambia el camino otro gallo le cantará, mientras que el estúpido así baje Dios Padre a jalarle las orejas y como dice Paquita la del Barrio: le pierda el respeto, si no se quiere alivianar y dejar de hacer estupideces, simplemente no hay nada que hacer y punto. Yo creo que Marcial Maciel cae en esta segunda categoría: la de la estupidez y quien sabe, tal vez muchos de sus seguidores también, ¿pero qué hay de los de la categoría de pendejos que lo seguían sin abrir realmente los ojos?, son los que más tristeza me dan y ojalá y ahora no se resientan y simplemente sigan ejemplos de personas tan valiosas dentro de la grey católica como este Padre Luis que no tiene aspiraciones de grandeza, más que de hacer bien su chamba.
Conozco también otro sacerdote, que además es un amigo entrañable mío, pertenece a la orden Franciscana y en estos momentos está en Roma haciendo una especialidad. Es un cuate que estudió en Tierra Santa, que tiene un amplio conocimiento de teología y demás pero...¿saben qué es lo que más le admiro?, que es simplemente un ser humano!, con un montón de defectos y virtudes, que pide consejos y ayuda, que de repente se cae y se levanta con la frente en alto, que ama a Dios y no se anda con máscaras, simplemente es un ser humano.
Y eso es lo que le faltó en demasía a Marciel Maciel: humildad. Nadie está libre de pecado para juzgarlo, pero tristemente por el legado que dejó a sus seguidores y seguidoras de juzgar a todo mundo, hoy en día está sembrando lo cosechado y de paso todos los católicos de todas las órdenes recibiendo los reproches y las risas, ojalá y esto nos sirva de escarmiento simplemente para una cosa: no hacer ídolos de barro; porque el día que nos damos cuenta de que son seres humanos y que también tienen hormonas, malos días y demás entonces la fe es tan flaca en la mayoría de nosotros que casi desaparece.
Bien dice mi padre que el que no conoce a Dios a cualquier cabrón se le anda arrodillando y no es más que la pura verdad así que amigos míos, de rodillas sólo al de allá arriba, los demás estámos en esta escuela de la vida tan difícil, así que simplemente tomemos lo bueno de cada uno y si no hay mucho bueno que agarrar pues al menos sirven de mal ejemplo, o cómo la ven?
a-Dios

4 comentarios:

  1. Mi estimada Gaviota, ¿qué puedo decirte? Sólo que leas lo que pienso de ellos en mi entrada de la semana pasada. No me considero particularmente cristiano, pero como bien dices, no sé que tan contento estaría Jesús. En fin, perdí mi fe en el cristianismo desde hace mucho precisamente porque ser cristiano, judío o musulmán o de cualquier religión es seguir sus preceptos. No los sigues, no digas que eres algo que eres a medias.
    Por otro lado, ¿por qué será que en el cristianismo de Roma se aprecia más a los religiosos como el Padre Luis que mencionas o a Teresa de Calcuta? Todos tienen un denominador común: siguen de verdad al Cristo. El Cristo no usaba cuadrigas de caballos para transportarte, ni tenía mucha ropa ni se juntaba con lo mejor de la sociedad. ¿Será que los admiramos (y admiran aún más los que profesan alguna religión cristiana) porque siguen más fielmente a Jesús?
    En fin, es un tema muy sabroso y espero que lo podamos seguir tocando, como siempre (y espero que desde tu perspectiva así haya sido) con mucho respeto.
    Saludos.

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  2. Pero definitivamente, el título es exactamente como el buen Padre Luis menciona. No pudiste seleccionar mejor título.

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  3. Ja,ja,ja, muchas gracias por tus comentarios, de hecho ya leí la entrada de tu blog y pues definitivamente la cuestión del celibato es otra cosa también que merece por sí sola un rato de análisis, te mando un abrazo!

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  4. El problema de todo esto, es que necesitemos de una religión para seguir un modelo ético y de comportamiento racional basado en el respeto a los demás y a nsootros mismos. 2000 años después seguimos siendo tan poco avanzados...
    Pobre Jesucristo, me cae.

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