Hola!! como dirían los colombianos: cómo me les va???, yo por aquí de regreso después de casi un año de tener completamente abandonado mi blog. Hace algunos días que regresé a él, tuve una muy grata sorpresa porque me encontré con mi esencia, al leer mis posts anteriores me transporté hacia determinados momentos de mi vida y sólo pude agradecer y agradecer a Dios la gran cantidad de experiencias con las que me ha dotado, experiencias de vida, y bueno! pues imagínense en más de un año de no escribir, pasaron un millón de cosas, estuve al borde de la muerte, descubrí muchas cosas referentes a mi mision de vida, en fin! qué maravillosa escuela es esta vida!
Por ahí mi amigo Chuy Cruz hace algunos meses me dijo que parte de mi misión era escribir libros! y libros referentes a cuestiones de trascender y de vivir duelos; qué mejor tema entonces para este retorno de la Gaviotita que los duelos. No les hablaré del proceso de duelo que muchos de nosotros conocemos y que va desde la negación hasta terminar en la aceptación, sino de mi experiencia personal, ahí les va...
A lo largo de mi vida me he dado cuenta de que todas las personas que han llegado, lo han hecho con un propósito, ha llegado gente que se ha quedado toda la vida, ha llegado gente que ha sido parte importantísima en mi vida por años y un buen día simplemente sigue su camino, ha llegado gente que en un mes me ha cambiado la vida y la ha puesto de cabeza, incluso ha habido gente que tal vez me encuentre en la fila del banco y tenga algo que regalarme en ese momento para mi crecimiento personal y después de ello desaparece! incluso ahora hasta con la moda ésta de twitter, me doy cuenta de cómo hasta cada uno de los followers que tengo, están ahí por alguna razón, algunos se han convertido en parte real de mi diario vivir, a tal grado que se han colado en mi corazón así como un DM de twitter se cuela en nuestra cuenta y llega a formar parte indspensable del día, y también, algunos de esos followers tal vez están sólo de espectadores, pero todos, todos ellos tienen un por qué para estar ahí. Convencida estoy de que en esta vida absolutamente nada es una casualidad, Dios mueve sus fichas y en determindo momento puedes estar frente a frente incluso hasta con alguien idéntico a ti en esencia, estés preparado o no, ya que si algo he aprendido amigos mios es que a la vida no se le cuestiona nunca, sino que se le responde.
Pero bueno, qué es lo que pasa cuando tenemos una pérdida de un persona querida? y no me refiero tanto a la muerte, sino al término de una relación de cualquier tipo, ya sea, sentimiental, de trabajo, amistosa, etc? es decir, cuando termina nuestra parte del proceso de vida en este mundo con esa persona?, lo que nos sucede al 99.99%de la población es que sufrimos porque nos APEGAMOS, porque no soltamos. El apego a mi parecer, es uno de los grandes problemas de la humanidad, nos apegamos a cosas, a situaciones,pero lo más doloroso es que nos apegamos a seres humanos!, he vivido personalmente el apego y vaya que me ha dolido, lo he sufrido mucho. Actualmente veo al apego como si llegara a nuestras manos un libro hermoso, que nos deja mil lecciones de vida, que nos llena completamente, pero tarde o temprano ese libro tiene que terminarse! quien sabe cómo manejar sus apegos va a guardar ese libro, le va a agradecer lo que le enseñó, lo va a aplicar y va a seguir con otro libro, o bien, en el mejor de los casos, va a escribir un libro a partir de ahí, pero qué pasa con quien se apega?, se queda atorado en la contraportada aferrándose a que no se acabe el libro, queriendo que éste continúe y en una completa negación de que el libro YA ACABÓ. Regresas una y otra vez a querer leer partes del libro y no te das cuenta de que el final siempre será el mismo, incluso hasta llegas a maltratar las hojas y la contraportada del libro simplemente porque no te animas a dejarlo, qué doloroso es, no?...y comienzan los por qué tuve que vivir ésto si tarde o temprano se iba a acabar?, te olvidas del aprendizaje de las páginas de en medio, sólo te aferras al dolor...y te quedas mirando a esa contraportada que es una página en blanco y que no te está enseñando nada, te quedas como en el limbo...
Efectivamente, así como los libros terminan, las historias de vida también terminan sin embargo, hay muchos, incontables libros más que leer, así como incontables historias que vivir. Y no me refiero con ésto a que un clavo saca otro clavo eh?, eso jamás funciona. De lo que se trata de se FLUIR. Se trata de no aferrarte al dolor sin sentido, de seguir tu camino como un río, de darte cuenta de que no dependes de nadie más para fluir, de que el agua que se estanca se pudre!.
Honra a cada persona que se atravesó por tu vida como si fuera un hermosísimo libro que leíste, guarda a esa persona en tu corazón como guardas un hermoso libro en tu biblioteca personal y usa esas páginas sólo como un libro de consulta que te nutra el alma, que te nutra el espíritu! no que te la destruya...No castigues al libro porque se acabó, no tiranices al autor de ese libro porque ahora escribe una nueva historía, no tiranices a los personajes de tu vida porque ahora escriben otras nuevas historias! Justamente escribir nuestras propias historias es el sentido de la vida, y todos son maestros que en un momento tienen que aparecer para poner esa tinta en tu pluma.
Por qué no comienzas tú, aquí y ahora a escribir también una nueva historia? pero ahora con una tinta hermosa, dorada: de amor y agradecimiento. Porque gracias a que tú ya leiste lo que leíste, a que ya viviste lo que viviste con todas las personas que se han cruzado en tu camino, hoy tienes herramientas para escribir un libro aún más hermoso que los que leíste antes.
En el camino de escribir ese nuevo libro, descubrirás el para qué de los libros anteriores de tu vida, y lo harás con un gran agradecimiento.
Hoy yo entiendo y agradezco desde el fondo de mi corazón el para qué del último libro que leí. Entiendo y agradezco el para qué de la última puerta que se me abrió para que yo saliera, hoy amo ese libro como un río que fluye y así, hoy dejo de aferrarme a la contraportada, a la hoja en blanco que ya no daba nada, mas que dolor por el apego.
Por qué en este momento no dices: "fulanito, fulanita! hoy cierro este libro con amor, y utilizo el amor, exprimo el amor, bendigo todos los libros que escribas después de éste que escribiste conmigo, y bendigo también todos los que yo escribiré, porque yo soy tú, tú eres yo, bendito seas, te amo!, te regalo mi sabiduría...o cómo la ven?....a escribir! a-Dios!
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